1.10.10

Vuelve a sufrir, otra vez en silencio. Tal vez Dios la puso en ese camino porque tiene mucho que aprender. Ella sigue adelante sin preguntarse el porqué. Ya no tiene ganas de seguir, pero se siente obligada a hacerlo. Trata de no pensar, y sin embargo, piensa. Se esfuerza en detenerse, en abandonarse, pero no puede, no debe. Trata de olvidar, pero recuerda.