6.9.11



¿Nunca pensaste porqué hacemos promesas que no podemos sostener en el tiempo? ¿O cómo pareciese que buscamos provisorios hasta encontrar a ese alguien y llegar a amarlo, solo para darse cuenta de que no podés conservarlo y tener que dejarlo ir?  Tristemente, me tuve que acostumbrar a todos aquellos que fueron y nunca terminaron de ser, porque todo viene para irse. El caso es que se van, y que no duran, y que por alguna razón u otra terminan, y después empieza el trabajo de hacer como si no existiesen, como si fueran solo otro alguien más que veo en la calle. Conocer a alguien, gustarse, quererse, amarse (y todas las cosas buenas y malas que eso implica), desgaste, fin, y olvido.
Solo eso somos, nada más que eso. Algo que después nunca existió.