6.9.11

Una vez él me dijo que no lo presionara o simplemente desaparecería. Todo dependía de mí. Se suponía que debía amarlo y al mismo tiempo dejarlo en paz. Yo no podía hacerlo, por eso me asustaba cada vez más. Cuanto más miedo sentía, más lo perseguía. Él parecía tener miedo de acercarse a mí. Yo lo aburría, creo que simplemente yo no le interesaba  y no deseaba estar conmigo. Sentía que me rechazaba por mi culpa, por algo que había hecho o dejado de hacer.
El hecho de que no me quisiera era algo que no podía soportar.