Me esforzaba mucho, realmente lo amaba y estaba decidida a lograr que él también me amara. Pero la espera y el hecho de no saber nada de él, era un infierno. Es verdad, tenía muchas mujeres, muchas opciones y yo sabía que fuera quien fuese esa mujer, era todo lo que yo no era. Me sentía en inferioridad de condiciones, no podía competir con nadie. Ya no tenía nada para ofrecerle ni a él ni a nadie. Vivía sintiéndome culpable por tener todos estos defectos y trataba de ocultarlos y me esforzaba por tratar de parecer buena, porque no creo serlo. Y, no lo culpo por no querer saber nada conmigo, después de todo yo tampoco podría soportarme.
