Sabía que algo iba mal, pero tenía miedo de preguntar. Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos, tenemos la impresión de que todo el universo se puso de acuerdo, que todo va bien, pero todo lo lindo que había puede desaparecer muy de prisa. La vida es muy rápida: hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.
